fidel banderas

La Plaza de la Revolución Mariana Grajales Coello, de la ciudad de Guantánamo, es el lugar escogido para el homenaje popular que en esta urbe se le rendirá los días 28 y 29 de noviembre al Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, fallecido el pasado viernes, a la edad de 90 años, informó la Comisión organizadora de sus honras fúnebres en este territorio.

A partir de las nueve de la mañana de ambos días, mediante el paso de la población por los salones del emblemático lugar, el mismo que lo acogió en los años 1985 y 1995 en los actos por el 26 de julio, el pueblo expresará sus condolencias por el deceso del líder histórico de la Revolución cubana y manifestará el respeto y admiración hacia su figura.

Igualmente, en los restantes nueve municipios de la provincia se habilitará un centro de homenaje y numerosos locales para firmar el libro del juramento de seguir defendiendo las ideas de Fidel, con el objetivo de que cada persona tenga la posibilidad de honrarlo hasta en los más recónditos parajes de la geografía guantanamera.

El 28 de noviembre, en los lugares seleccionados, el tributo será hasta las 18:00 horas, aunque si hay personas en espera este se podrá extender, mientras el 29, la hora de cierre de los sitios habilitados para el postrer adiós será a las 16:00 horas.

También se dio a conocer que unos 500 guantanameros asistirán al acto de masas previsto para el 3 de diciembre a las 19:00 horas en la Plaza “Antonio Maceo”, de Santiago de Cuba, provincia en la que descansarán sus restos mortales en el cementerio de “Santa Ifigenia”.

A Fidel se le recuerda con mucho cariño en Guantánamo, tierra a la que visitó en 25 ocasiones, según precisan historiadores como la Doctora Noralis Palomo, quien recuerda que los primeros de esos intercambios se remontan a febrero y julio de 1959, dedicados al diálogo con los campesinos, entrega de  títulos de propiedad de la tierra, fruto de la Ley de Reforma Agraria.

También evoca la estudiosa la entrevista  en Cajobabo con Salustiano Leyva, testigo del arribo de José Martí a Cuba el 11 de abril de 1895,  la inauguración del Poligráfico Juan Marinello, por entonces uno de los más importantes de América Latina, su impulso a los programas productivos del Valle de Caujerí, entre otros memorables momentos.