balbina“Fidel se va físicamente, pero sigue siendo el gran padre, el gran hermano, el gran amigo”, comentó especialista en la Plaza de la Revolución Mariana Grajales. Foto: Leonel Escalona Furones

“La muerte de Fidel es un duro golpe, más para los revolucionarios cubanos y de todo el mundo, pero sus ideas progresistas seguirán marcando el destino de muchos pueblos y perdurarán en el tiempo”, subrayó a Venceremos Balbina Quinta Leyva, especialista en la Plaza de la Revolución Mariana Grajales Coello de la ciudad de Guantánamo.

 

Ella, aunque nunca sostuvo contacto físico con el Líder de la Revolución, se considera una mujer dichosa por la proximidad lograda con él, tras hurgar en su extensa y fructífera obra, esculpida al mismo ritmo que la construcción de la Revolución, “proyecto social más humano del mundo, del cual yo soy fruto”.

 

“Ni siquiera tuve la suerte de estar cerca del Comandante en Jefe, pero gracias a la más maravillosa obra creada por él y su permanente quehacer a favor del pueblo, estudié y me gradué de Licenciada en Marxismo, Leninismo e Historia, sin pagar un solo centavo, beneficio que disfrutamos todos los cubanos sin distinción de raza, creencia, sexo…. desde que triunfó la Revolución.

 

“En la Cuba capitalista esa posibilidad era imposible para quienes como yo provenían de una familia humilde con escasos recursos”, recordó.

 

“Además tuve la dicha de trabajar en varios sitios de significación histórica, escenarios de trascendentales acontecimientos para Cuba y Guantánamo, que me vincularon estrechamente con Fidel, protagonista de muchos de ellos.

 

“Uno de esos lugares es el Museo municipal de Imías, 11 de Abril, que atesora parte de la vida de José Martí, sobre todo la vinculada al desembarco, junto a Máximo Gómez y otros patriotas, por Playita de Cajobabo, en esa fecha de 1895, y la posterior travesía hasta Dos Ríos, donde el Héroe Nacional cayó peleando el 19 de mayo del propio año.

 

“En 1995, al cumplirse el centenario del referido acontecimiento, Fidel Castro visitó el histórico lugar y, aunque no fui testigo presencial del hecho, pude saber de esa visita y el gran impacto que causó en los trabajadores de ese entorno y en los lugareños”, comentó.

 

“En mis años de vida he sido testigo de otros significativos sucesos protagonizados por el Líder de la Revolución, pero uno de los más impactantes fue la primera distribución masiva de médicos para los consultorios de la familia en Cajobabo, programa ideado por él que contribuyó a ampliar y mejorar los servicios de Salud a la población.

 

“Ahora tengo el honor de trabajar, hace cuatro años, en la Plaza de la Revolución, inaugurada por el Comandante en Jefe, el 26 de julio de 1985, a propósito de la celebración en Guantánamo del acto central por el aniversario de los asaltos a los cuarteles Guillermón Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, en Santiago de Cuba y Bayamo, respectivamente.

 

“Una década después del mencionado suceso se entregaron a Fidel en este solemne sitio la Réplica del Sable de Pedro Agustín Pérez, el más excelso patriota guantanamero, y la Fama, símbolo de la ciudad de Guantánamo, que otorga la Asamblea Municipal del Poder Popular a personalidades cuyo aporte al desarrollo de la localidad es destacado”, contó.

 

Los mencionados secesos son algunos de los más importantes que relacionan a la sencilla mujer con el Legendario Comandante en Jefe, que pasó a la inmortalidad el 25 de noviembre.

 

“Fidel se va físicamente, pero sigue siendo el gran padre, el gran hermano, el gran amigo. Como mismo dice Carlos Rafael Rodríguez de Martí, Fidel es nuestro eterno compañero”.

 

“El compromiso, en lo adelante, debe ser mantener la unidad del pueblo forjada por los cubanos encabezados por el excepcional revolucionario y continuar su obra con el sentido crítico y transformador que nos inculcó para bien de la sociedad”, subrayó en la despedida.