emilio vizcaino cruzadaLa Cruzada Teatral Guantánamo-Baracoa dirigida por Emilio Vizcaíno, parte cada 28 de enero hacia las serranías guantanameras, en homenaje al apóstol cubano José Martí, y para revivir la magia del teatro junto a los pobladores de esas comunidades. Foto: Leonel Escalona Furones

Para Emilio Vizcaíno Ávila -líder de la Cruzada Teatral Guantánamo- Baracoa-, las 24 horas que posee el día no les son suficientes. A finales de enero, sus jornadas transcurren entre ensayos, y estar al tanto de los aseguramientos de los artistas que el próximo 28, parten desde el parque José Martí de la cabecera municipal, hacia alrededor de 200 comunidades en territorios montañosos y de difícil acceso de la provincia.

Lo cierto es que el programa de la XXVI edición de uno de los sucesos culturales más importantes del Guaso y del país, está a punto de iniciar, y para Emilio y sus protagonistas, la madurez del proyecto permite exhibir en las puestas una diversidad de estéticas, “no solamente centrarnos en las farsas y comedias, sino en mostrar contenidos que dialoguen con el público en temas de actualidad, que hablen de historia, de quiénes somos, y cuánto ha influido en nosotros ser guantanameros”, expresó.

“De modo que estamos trabajando con otros métodos de actuación y otra concepción del teatro y, para ello, hemos convocado a los directores brasileños Luciano Carvalho y al también poeta y dramaturgo, Thiago Mine”, añadió.

Hasta el 3 de marzo se extenderá la Cruzada Teatral que recorrerá los municipios de Manuel Tames, Yateras, San Antonio del Sur, Imías, Maisíy Baracoa. Un arte itinerante y cercano a las comunidades podrán disfrutar los pobladores de las serranías guantanameras en las diferentes funciones teatrales, algunas de estreno, como las obras Macario, de La barca; Una luna entre dos casas, del Teatro Guiñol, y el espectáculo Hamelin, del grupo Ríos, todos elencos de casa.

“La diversidad es lo que nos garantiza el éxito, y aunque haya obras reflexivas, también se llevarán las usuales comedias y farsas, a las que nuestro público de la Cruzada es asiduo. No faltarán piezas de teatro para niños, animación de títeres y objetos, y vamos a lucir novedades con la técnica de teatro de luz negra. Pretendemos llevar fragmentos de un espectáculo musical”, puntualizó Vizcaíno Ávila.

La Cruzada Teatral Guantánamo-Baracoa es un proyecto que continuamente reúne durante su periplo por las montañas más orientales, a grupos nacionales e internacionales. La dedicatoria fundamental de esta edición 26 es en saludo al primer cuarto de siglo de la Guerrilla de Teatreros y Teatro Andante, de la provincia de Granma, de la que vendrán algunos integrantes.

Hacia la segunda etapa de ese gigante recorrido se incorporará el maestro y director del Teatro Guiñol Nacional, Armando Morales. Junto a los artistas locales de los grupos de Teatro Guiñol, La Barca, Ríos, y Campanario-anfitriones del evento-, asistirán representantes de agrupaciones artísticas de naciones extranjeras, entre ellas, Argentina, Ecuador, Perú, México, España y Dinamarca.

Completa esa lista La Colmenita guantanamera, el Conjunto Integral de Montaña y los instructores y promotores de arte de cada demarcación.

Uno de los principales momentos de esta edición será el acostumbrado coloquio Teatro y Comunidad, que acontecerá el día 25 de febrero en la comunidad de Boca de Yumurí, en el límite entre Baracoa y Maisí. A través de talleres y conferencias magistrales de prestigiosos investigadores se debatirá en torno al teatro como arte transformador.

“Nuestro recorrido será un momento para integrarnos en la vida sociocultural de los municipios, en todos los espacios fijos, eso va a ser un punto de partida porque no nos sentiremos colonizadores, sino parte de ellos”, remarcó el artista.

“El proyecto no muere, porque siempre tenemos el deseo de volver, encontrarnos y compartir”, finalizó Emilio Vizcaíno.

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Tarta de piña sin horno

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