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recibimiento duvergelFoto: Lorenzo Crespo Silveira

La alegría de que los Vegueros de Pinar del Río se proclamaran monarcas de la Serie del Caribe, llevando el nombre de Cuba a lo más alto del podio de ese certamen por octava ocasión y 55 años después de la última vez, llegó crecida a Guantánamo por la presencia en ese equipo de un guantanamero: el jardinero Giorvis Duvergel Rojas, quien ya regresó a su terruño.

Giorvis, quien se ganó por méritos propios su inclusión en la nómina de 28 jugadores precisamente por haber sido pieza clave en la victoria de los pinareños en la 53 Serie Nacional de Béisbol, corona que les dio el boleto a la lid caribeña, sobre todo aportó al team cubano con su custodia efectiva y segura de la pradera central, púes ofensivamente no logró contribuir, a razón de solo tres hits en 18 turnos al bate, para un averaje de 167.

“Es cierto que no todo salió como quería, pero fue un gran privilegio y motivo de orgullo poder participar en este fuerte torneo, donde fuimos a batallar. Perdimos tres de los cuatro juegos en la primera etapa pero supimos reponernos y ganar los dos decisivos.

“Tras cada partido la dirección del equipo se reunía con nosotros para ver las cosas que habían fallado e incentivarnos a reaccionar mejor, eso pasó en el choque con los venezolanos en semifinales donde cuando nos vimos apretados supimos sacar el extra”, dijo Pinki tras su regreso a Guantánamo dónde seguirá recuperándose de la lesión en la pierna, pues según él todavía se mantiene.

Duvergel, fue recibido oficialmente en Guantánamo este 10 de febrero, en un acto celebrado en los exteriores de su propio hogar ubicado en las confluencias de los repartos Río Guaso y Rubén López Sabariego, donde estuvieron presentes sus familiares y vecinos, así como autoridades del territorio, trabajadores del Inder y estudiantes de la cercana Escuela Vocacional de Arte Regino Eladio Boti.

Los Vegueros de Pinar del Río lograron la corona de la Serie del Caribe al derrotar en la final 3-2  a los Tomateros de Culiacán, de México. Antes también hicieron sucumbir sorpresivamente 8-4 a los hasta ese momentos invictos Caribes de Anzoátegui, de Venezuela.

En la etapa premiliminar Cuba había mostrado una forma de juego que distaba mucho de la calidad real de su nómina, donde estaban presentes varios jugadores del equipo nacional,  y por ello perdió en sus enfrentamientos con los propios conjuntos que derrotó en la final y semifinal y con los dominicanos Gigantes del Cibao, ganándole solo a los puertorriqueños Cangrejeros de Santurce.

Finalmente los Vegueros fueron líderes en averaje de bateo con 275 y en defensa con 983, y últimos en pitcheo con 3.40 de promedio de carreras limpias.