imias maderaLa Unidad Empresarial de Base Industrias garantizó los 150 metros cúbicos de madera aserrada exigidos por el país, así como la fabricación de 40 mil módulos de envases para la Agricultura.

Aserrar madera de diferentes dimensiones para clientes cubanos es la misión de la Unidad Empresarial de Base (UEB) Industrias de Imías, que procesó tres mil 150 metros cúbicos al cierre del año 2017.

El colectivo, integrado por 98 trabajadores (72 fijos), de los cuales 14 son mujeres y 26 jóvenes, se creció en la recta final para cumplir el plan y responder al extraordinario esfuerzo realizado por los obreros extractivos desde los bosques.

 

“Tuvimos que extender jornadas laborales hasta los fines de semana, aprovechar al máximo la capacidad instalada y sobreponernos a las continuas roturas de los equipos”, subrayó Elideyis Cobas Delgado, jefa de producción.

 

“Las dificultades se sumaron a las complejidades propias del trabajo: arrastrar pesados bolos de madera con güinches hasta el gramil para trasladarlos a la sierra de banda, pasarlos a los rodillos y de estos a los péndulos para ser trozados, según las dimensiones deseadas. Pero finalmente salimos airosos”, apuntó.

 

Perteneciente a la Empresa Agroforestal del costero municipio, la UEB cuenta con dos aserraderos y una carpintería, en los que produjo además unos 40 mil módulos de envases para la Agricultura, artículos de alta demanda popular y 16 toneladas de carbón, los dos últimos surtidos elaborados a partir de recortería.

 

“Convertimos los bolos de madera en vitolas, tablones y bloques atendiendo al pedido de empresas y organismos, que luego las emplean en la construcción de viviendas, obras sociales, fabricación de sarcófagos…”, explicó la directiva.

imias madera2Los trabajadores extendieron las jornadas laborales para cumplir sus compromisos productivos.

Mirada interior

 

En los dos grandes aserríos que conforman la UEB, ubicada en San Ignacio, Consejo Popular Jesús Lores, el ajetreo de los obreros se multiplicaba. Norge Pineda Laffita, ayudante de cuñero en la sierra de banda, el corazón del aserrío, sobresalía por la destreza con que desempeñaba su labor.

 

“Cuando dominas tus funciones evitas cometer errores en un lugar peligroso como este donde al primer desliz puedes perder la mano. Sin contar el riesgo al que te expones por andar rápido para recuperar el tiempo perdido por constantes paralizaciones.

 

“Es por ello que cuatro años en la industria han sido suficientes para aprender a lidiar con esta máquina, con más de 100 años de explotación, y hacer todo cuanto se necesita”, apuntó.

 

El también secretario general de la sección sindical de la UEB aseguró que, a pesar de las interrupciones y la obsolescencia tecnológica, el colectivo trabajó entusiasmado para aportar su grano de arena en el cumplimiento de la empresa, sin reparar en la falta de medios de seguridad como gafas y guantes.

imias madera3Rodelsis Laffita Aranda, el médico de la industria como todos los llaman, busca múltiples inventivas para reparar la obsoleta maquinaria y evitar que la producción se afecte lo menos posible.

El alma de la industria

 

A Rodelsis Laffita Aranda todos los llaman el médico de la industria. Él y su pequeño equipo son los que “mantienen vivos” los viejos aparatos.

 

“Uno de los dos aserríos, con tecnología norteamericana, data del año 1800, y el otro, soviético, tiene más de cuatro décadas de explotación. Como usted puede imaginar a nuestra empresa, hace mucho tiempo, no llega ni una sola pieza de repuesto para esos equipos.

 

“Tenemos que salir a zapatear las que puedan servir e inventar para cada vez que las máquinas se paralizan para echarlas a andar, en fin “somos magos” para que la producción se afecte lo menos posible”.

 

Mientras manipulaba el torno criollo construido por él mismo, rodeado de pedazos de hierro y otros artefactos amontonados en su local, comentó sobre el “invento” de turno:

 

La bomba de aceite de una máquina alternativa tenía desgaste y poca presión para mover el hidromotor, buscamos una exterior de komatsu y la adaptamos convirtiéndola en sumergible. Por lo pronto ya está funcionando.

 

Gracias al ingenio de los tres mecánicos bajo la batuta de Laffita Aranda la industria funciona, de no ser por ellos hace muchos años se hubiera paralizado, asegura la jefa de producción de la UEB.

 

 

“Pero lo importante es que nuestra empresa cumplió el plan, esperamos que en el 2018 los vientos soplen a nuestro favor para que mejore nuestra industria y la vida de todos los trabajadores, que bien lo merecen”.

imias madera4En la carpintería un joven colectivo de trabajadores confecciona diversos artículos de alta demanda popular.

Productos de alta demanda para la población

 

En medio de la desgracia que conspira contra la industria emerge como un oasis la carpintería, única beneficiada con moderno equipamiento, con el que se produce amplia gama de artículos de alta demanda popular.

 

“Hace aproximadamente cinco años fueron instalados la sierra, lijadora, plana, cepillo, trompo, y otras máquinas, con las cuales el colectivo convierte en bellos y útiles objetos los recortes (sobras) de la madera aserrada”, explicó Nolvis Osorio Leyva, jefa de brigada.

 

De las hábiles manos de los siete trabajadores, jóvenes en su mayoría, que integran la carpintería, se obtienen puertas, marcos, persianas, juegos de sillas, mesas para comedor y computadoras, gaveteros, zapateras, trapeadores, tablas de planchar y otros objetos.

 

“Los referidos surtidos, muy demandados por la población, se comercializan en las ferias industriales o directamente en nuestra instalación, a precios asequibles para todos”, afirmó la jefa de Producción de la UEB.

 

Aunque al cierre de 2017 la provincia incumplió la producción de madera aserrada debido a las afectaciones provocadas por el huracán Matthew a las áreas boscosas de Baracoa, primer polo aportador del renglón en el territorio, la Empresa Agroforestal de Imías se alzó con la victoria.

imias madera5El secretario general de la sección sindical de la UEB aseguró que, a pesar de las interrupciones y la obsolescencia de los equipos, el colectivo trabajó entusiasmado para aportar su grano de arena en el cumplimiento de la empresa.

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