campismo el yunqueLa mayoría de las personas que cada año pasan por el Campismo tiene como principal motivación el turismo de naturaleza.

Aquella loma se puede apreciar desde cualquier parte de Baracoa, es el accidente geográfico más fotografiado de la región, su nombre es El Yunque, Elemento Natural Destacado, que forma parte de la reserva de Biosfera Parque Alejandro de Humboldt, Patrimonio de la Humanidad.

Para quienes visitan la Ciudad Primada de Cuba, en Guantánamo, conocer esta obra artística de la naturaleza, resulta casi obligado, aunque se encuentra a alrededor de 12 km de la urbe baracoense, por los extraordinarios valores naturales, históricos y culturales que posee.

El camino hacia la elevación no es nada fácil, por eso para los que deseen tomarse con calma la subida está la opción del Campismo Popular que lleva el nombre de esta altura. El mismo se sitúa en una de las laderas del río Duaba, entre cristalinas aguas que dan vida a un paisaje diverso en flora y fauna que fácilmente embelesa a los recién llegados.

Renovación in situ

Con decenas de opciones para el descanso, recreación sana, protección al medio ambiente y excursiones programadas por guías especializados a la cascada del Río Duaba, el Charco de la Piña, la cima de El Yunque y otros senderos del Parque Nacional Alejandro de Humboldt, el Campismo abre sus puertas todo el año con reservaciones para uno o más de tres días.

Para garantizar el confort de los campistas laboran en la entidad 22 trabajadores, los cuales se rotan por turnos y se distribuyen entre seguridad, gastronómicos, especialistas de recreación, carpeteras y administrativos.

Componen la instalación 25 cabañas, de seis y tres personas, cinco de ellas alquiladas en divisas sobre todo a extranjeros por 16 pesos convertibles y el resto a 42 pesos cubanos –fuera de la temporada vacacional de julio y agosto-, la noche. Todas reanimadas tras el paso del huracán Mathew, según informa Adrialis Ramírez Bueno, de la dirección económica allí.

“La inversión permitió cambiar los sistemas de alumbrado, ventanales y puertas e incluir hidro-sanitarios dentro de las residencias, así como mejorar el inmueble interior con literas, camas grandes y catres –agrega Yoandri Rodríguez Cuza, capitán de salón y jefe de brigada– También se colocaron aires acondicionados en diez cabañas, televisor pantalla plana en cuatro y mini-refrigeradores en cinco”.

Rodríguez Cuza aclara que en lo adelante se extenderá la climatización hasta el resto de las cabañas, que hasta el momento cuentan con ventiladores. También se prevé incluir un sistema de calentamiento a las duchas.

Otras novedades en el servicio son dos cafeterías en moneda nacional y pesos convertibles con varias ofertas, el puesto médico con enfermero las 24 horas para brindar primeros auxilios, dos parques recreativos montados a base de palmas y elementos rústicos, la cancha de bolos que fue recuperada junto al comedor y las áreas para jugar pelota, voleibol, fútbol, kikimbol, polo acuático y montar en burro.

campismo el yunque2Las 25 cabañas están bien engalanadas y pintadas aunque en algunas aparecen desperfectos técnicos con el sistema hidrosanitario.

Lo mejor, la vida silvestre

Miles de personas cada año pasan por el Campismo, unos llegan a partir de las agencias para reservar nacionalmente y otros solo para pasar el día. La principal motivación es el turismo de naturaleza.

Así lo confirma Roiyeider Matos Hernández, técnico de actividad deportivo-recreativa y guía de excursión, pues la preferencia de quienes arriban al local es el senderismo, para apreciar variedades de árboles (palmas, cacaoteros) y animales populares como el tocororo (ave nacional), la paloma Rabiche, el pájaro carpintero, el cao, la cartacuba, hermosas mariposas y lagartos.

“El recorrido al Charco de la Piña gusta mucho, porque dura solo 15 minutos y al final aparece un gran pozo de tres metros y medio en profundidad, muy tentador para bañarse. La Cascada de Duaba, tiene la singularidad de contar con una doble pendiente (dos escalones) y cae a más de 5 metros de altura y es muy atractiva a la vista, además de refrescante”, explica Matos Hernández.

Claro que la ruta de más afluencia es la de El Yunque, con cerca de 10 km de recorrido, en terreno muy accidentado, unas veces fangoso, otras muy empedrado y que toma más de 5 horas para llegar a la cima, donde está el busto de Antonio Maceo y una de las vistas más maravillosas de la bahía, los ríos, la ciudad y otras partes de Baracoa.

Lo mejor de este trayecto, a decir del joven guía, es la rica biodiversidad que existe alrededor y que ellos deben explicar como parte del itinerario, donde figuran especies de aves como el sabicú, el totí y las cotorras, además de majás de Santamaría, mil pies, anfibios y de plantas: la flor mariposa, la palma coccothrinax yunquensis (única de allí) y los cacaoteros.

campismo el yunque3Otras novedades en el servicio para la familia son dos parques recreativos montados a base de palmas y elementos rústicos.

Detalles por pulir

Sin dudas la majestuosidad de El Yunque, con todas las sorpresas que esconde como atractivo natural, constituye motivo de sobre para acudir a esta instalación campestre cuantas veces sea posible. Si a ello le sumamos, lo bien engalanados y pintados que lucen los locales allí entonces, la satisfacción plena debiera estar garantizada.

Mas la cosa no es así, para algunos huéspedes como Yunier Arce García, que acudió a la instalación convencido por sus amigos de las nuevas comodidades, problemas como la poca variedad de las ofertas en la cafetería y el comedor, así como los altos precios de los productos, atentan contra la calidad del servicio.

“Solo venden pollo, a 24 pesos la ración, y salchicha, el jugo es siempre de naranja; los ventiladores, que apenas alcanzan para seis personas, nos los cobran diario a tres pesos y no como parte del pago íntegro por la cabaña, además trajimos comida y no hay refrigerador donde conservarla”, comenta Ayainnis Pérez Cobas, alojada allí.

Pero más preocupante aún es la situación de Giovanni Ramírez Pérez, en la cabaña 11, a quien le indigna la lentitud del servicio y el tener que hospedarse en una habitación, que luce recién remodelada, pero donde hay problemas con la ducha y el desagüe del lavamanos, este último está roto por lo que debe usar un cubo para evitar mojar el piso.

Otros como Sheila Cables Pérez, sin embargo, reconocen con alegría las mejoras en el confort de las casas, “ahora de mampostería y placa, que es mucho más segura, y también con baños independientes que permiten la privacidad, porque antes solo había baños públicos”.

campismo el yunque4Otras novedades en el servicio para la familia son dos parques recreativos montados a base de palmas y elementos rústicos.

Ver la luz y eliminar las manchas

Si Colón viviese ahora y viera el campismo El Yunque de Baracoa, con seguridad lo compararía con un paraíso en medio de las montañas, por la sensación de placer que brinda el estar rodeado de aquellos palmares, escuchar el trinar de las aves y respirar el aire limpio y puro típico de allá.

Claro que para contribuir a la perfecta imagen de ese paraíso aún quedan cosas por hacer.

Exigir más del programa de mantenimiento y reparación, mejorar la eficiencia de la gestión y atención a los clientes y apurar el proceso de acondicionamiento de los locales, o sino atemperar los precios a la calidad de la oferta que se brinda, podrían ser pasos claves para hacer de este sitio, un punto de referencia en muchos sentidos y no solo geográficamente.

Comentarios   

+3 #1 Pepecito 16-05-2018 12:06
Este articulo debería publicarse en el periódico Granma
este campismo es una joya de la naturaleza y del trabajos del personal que lo mantiene a pesar del embate de los ciclones. Muy bonito y acogedor el lugar junto a sus empleados siempre complacientes.
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