La primera vez que la vi, Giselli Vinent Díaz me sorprendió por su disposición ante la práctica de ejercicios físicos, no imaginaba que tenía una interesante historia por contar y mucho reconocimiento por recibir. Había conocido a una atleta consagrada del deporte guantanamero.
Desde temprana edad practicó gimnasia, disciplina con la que aportó resultados en las categorías escolares, pioneriles y juveniles.
“Empecé en gimnasia aerobia y alcancé primeros y terceros lugares en modalidades individual, dúo, trío, septetos y grupal, mientras cursaba la enseñanza primaria y luego en la etapa preuniversitaria.
“En un momento me fui acercando poco a poco a la danza y cuando tuve que escoger entre la carrera universitaria y el baile, me costó trabajo, pero seguí lo que me gustaba”, refiere Giselli, quien es la primera bailarina de la Compañía Danza Fragmentada.
Giselli es, además, la ensayadora principal, responsabilidad que ganó con su propio esfuerzo, luego de varios exámenes que permitieron ascender su nivel artístico, que hoy profesa dentro de su compañía.
Otra sorpresa: concursó en varias ocasiones en eventos nacionales de fisiculturismo.
“Siempre me interesó este mundo del fisiculturismo, aunque no me imaginaba practicándolo, hasta que en 2022 di mis primeros pasos en la categoría bikini, y quedé segunda.
“El año siguiente fue más positivo: subí dos veces al podio, como campeona en bikini y tercer lugar en el absoluto”, resalta y explica que la categoría absoluta se determina al seleccionar a los mejores entre todos los medallistas de cada división.
La etapa competitiva lleva un proceso estricto de hidratación, donde vas disminuyendo en tres días el consumo de líquidos, hasta quedarte en un por ciento muy bajo, que permite una mejor apreciación de la definición del cuerpo.
“A raíz de esas competencias, mis riñones se afectaron por el alto grado de deshidratación al que llegué, esto me apartó totalmente de los gimnasios por un año y seis meses, en espera de mi recuperación y la aprobación médica. Pensé que no volvería al fisiculturismo, pero gracias a un encuentro que se desarrolló en la Asociación Hermanos Saíz sobre esta actividad física, Yordi Barrera, mi actual entrenador, me motivó a intentarlo una vez más”, relata.
De disciplinada y dedicada la califica su entrenador, quien agradece la oportunidad que tuvo de entrenar a una persona tan consagrada y centrada en sus objetivos.
“Para mí es orgullo y privilegio ayudarle a alcanzar el resultado soñado”, indicó Barrera.
Hace solo unas semanas en el Campeonato Nacional de Fisiculturismo organizado por la Asociación de Culturismo y Fitness de Cuba (ACFC), en La Habana, Giselli robó todas las miradas desde el primer día.
Se le reconoció su trayectoria y también se tituló en la categoría “wellness” (abarca la musculatura de las extremidades inferiores como caderas, glúteos y piernas), y quedó como la campeona Absoluta Nacional y vencedora del torneo de retadoras.
“Luego de vencer en wellness, la nueva modalidad de la competencia y en el absoluto, fui al “Retador de Campeones” para buscar otro podio con las actuales campeonas, y salí victoriosa”, relata la entrevistada.
”Es estricto el régimen al que se someten los atletas de fisiculturismo”, comenta y explica: “Lleva varias etapas, es un proceso largo y agotador. La preparación incluye las fases de volumen, la sobrecarga progresiva en los pesos y, sobre todo, la alimentación, que es fundamental, y que sea controlada, no se puede consumir cualquier comida.
“Ayuda mucho durante la preparación usar los suplementos como la creatina, que también influye en el proceso la etapa de definición, una de las más cercanas a los eventos.
“Se empieza tomando cuatro litros de agua por tres días, luego dos por igual tiempo, posteriormente uno y medio dos días más, hasta llegar a 800 mililitros y el día de la competencia 500 mililitros. No se ingiere azúcar, y los alimentos se consumen hervidos para dejar al organismo con la menor cantidad de grasas”, explica Giselli.
Las medallas de 2025 no solo reflejan el mérito de Giselli, también son un hito para esta dama del Este de la isla: primera Miss Cuba del oriente cubano.
Este reconocimiento como mujer guantanamera rompe con muchos tabúes que enfrentan las féminas inclinadas por esta práctica deportiva, que ahora mismo va tomando auge en esta zona del territorio cubano.
“Me siento la mujer más empoderada del mundo, es una emoción muy grande, siempre tuve el apoyo de mi familia, mis compañeros y entrenadores en el gimnasio Élite.
“Aplaudo a todas las chicas que quieran serlo y tendrán todo mi apoyo; las exhorto a que le pongan dedicación y disciplina porque es imprescindible en esta práctica”, concluye.