La reunión se llevará a cabo este miércoles en el Kremlin.
El portavoz oficial del Kremlin, Dmitri Peskov, anunció este miércoles que el presidente ruso, Vladimir Putin, mantendrá una reunión con el canciller cubano, Bruno Rodríguez, durante la visita del diplomático a Moscú.
La reunión, destacada como de especial relevancia, se inscribe en un periodo de crecientes tensiones entre Estados Unidos y Cuba, marcado por presiones económicas y, según Moscú, una escalada en la agresión multilateral contra la isla.
Es evidente que esta reunión es particularmente significativa dado el difícil período que atraviesa nuestro amigo y hermano país, afirmó Peskov, al referirse a la creciente presión externa que, según la narrativa oficial, ha generado una crisis energética y una mayor vulnerabilidad de Cuba ante sanciones y medidas coercitivas.
El vocero subrayó que Rusia se opone firmemente al bloqueo de Cuba y reiteró que, en tiempos difíciles, «brindamos la asistencia adecuada a nuestros amigos».
La inminente reunión Putin–Rodríguez se enmarca dentro de una política exterior rusa que ha buscado fortalecer lazos con Cuba como contrapeso a las presiones de Occidente.
En esa línea, Peskov apuntó a la cooperación histórica entre ambas naciones y dejó entrever la continuidad de un eje de apoyo mutuo que ha caracterizado las relaciones bilaterales desde hace décadas, en un contexto regional donde Moscú se presenta como aliado estratégico frente a lo que llama intentos de aislar a La Habana.
Por su parte, la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, María Zajárova, ratificó este mismo miércoles la postura diplomática de Moscú ante la crisis cubana.
Cuba vive bajo un bloqueo económico, comercial y financiero ilegítimo e inhumano impuesto por Estados Unidos, enfatizó Zajárova, quien añadió que la presión contra la isla se ha intensificado tras el alegado ataque militar de Washington contra Venezuela.
En esa lectura, la vocera afirmó que continuaremos brindando asistencia y apoyo al hermano pueblo de Cuba y calificó al país caribeño de amigo cercano y socio estratégico de Rusia.
Zajárova subrayó la idea de una «relación sólida y contrastada de respeto mutuo y apoyo durante casi siete décadas. En ese sentido, la portavoz insistió en que la colaboración entre La Habana y Moscú no es episódica, sino parte de un proyecto geopolítico más amplio orientado a garantizar la soberanía y la independencia frente a intervenciones externas.
Tomado de GRANMA