Los estudiantes de las escuelas especiales requieren programas para atender cada una de sus patologías, y cada año los recursos tecnológicos son mucho mejores, sin embargo, para las escuelas cubanas acceder a estos servicios no es viable por un factor muy peculiar, el bloqueo.
La escuela 14 de Junio tiene serias y particulares afectaciones, asegura, su directora Yaima Salas Ruiz. “En el caso de la enseñanza de los pequeños con discapacidad visual es básico el trabajo con las hojas, máquinas y dispositivos Braille, mientras quienes sufren de discapacidad auditiva, necesitan de audífonos especiales y personalizados”, detalla.
Existen en el mundo softwares para el trabajo especializado con discapacidades visuales, auditivas y vocales a los que no tenemos acceso. El bloqueo es criminal, absurdo y priva a docentes y estudiantes de esos adelantos.