Un intercambio entre actores económicos estatales y privados se realizó en Guantánamo, en el cual se promovió la economía circular como herramienta clave para elevar la calidad de vida de los guantanameros y avanzar hacia un entorno libre de contaminación ambiental.
Convocada por la delegación territorial de la delegación de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (Citma), la cita reunió a emprendedores, mipymes y representantes de la Empresa Poligráfica, Confecciones Ámbar, Muebles Imperio, el Cárnico, Educación, Agricultura y la Alimentaria, vinculados a la reutilización de residuos.
El objetivo central fue identificar necesidades de apoyo para expandir negocios, certificar actividades, formalizar su legalidad y articularse con el sector estatal.
En el encuentro se explicó el concepto de economía circular y sus formas fundamentales de reutilizar y reciclar, prácticas que pueden evitar que alrededor de mil 600 metros cúbicos de basura lleguen a vertederos y calles guantanameras, lo cual ayudaría a alargar la vida útil de los materiales.
Entre las experiencias compartidas, los hermanos Yoangel y Yoandri Cantillo, de la comunidad de Los Cocos, detallaron su proceso de reciclaje de plásticos de alta y baja densidad para crear percheros, palillos, pozuelos, vasos, cubos, entre otros útiles.
Explicaron que muelen cerca de 70 libras diarias, lo cual representarían 32 kilogramos de desechos que no tendrían que estar en las calles, señaló Yoangel Cantillo, y destacó también que al año podría escalar la producción a 46 toneladas de plástico reutilizados en el hogar.
Los emprendedores señalaron que aspiran a fabricar losas y bloques donde el plástico sustituya a la gravilla, mezclado con arena y cemento.
Ante las dificultades que les genera la inestabilidad eléctrica para moler, el Poligráfico —centro con autonomía energética— ofreció apoyo con electricidad e incluso un local, lo cual permitiría aumentar las producciones.
Surgió además una posible alianza con Educación, sector con capacidad de movilizar mayores volúmenes de plástico mediante campañas de recogida a cambio de productos elaborados por los recicladores.
Otra experiencia destacada fue la de la mipyme Bebidas y Alimentos Oliverfe, fe Imías, que posee una minindustria donde transforma todo tipo de botellas e incluso nailon para fabricar tapones mediante un pequeño motor de creación propia.
Esta empresa ya tiene convenio con la escuela de la zona para la recopilación de envases y también produce puré de tomate industrial, vinagre de frutas, bolas de cacao puro y cocoa a partir del residuo que desecha la empresa del cacao durante el trillado.
Se conocieron además otras prácticas como el aprovechamiento de neumáticos, alambres, gomas y telas desechadas para confeccionar manteles y almohadas, el uso de recortes en el Poligráfico para elaborar agendas pequeñas, medianas y tarjetas de firma; y la elaboración de briquetas con aserrín como sustituto del carbón.
Además recibieron información sobre las normas que rigen el manejo adecuado de residuos, así como el procedimiento para patentar sus productos y registrar sus marcas y se explicó que sus ideas pueden convertirse en proyectos de ciencia, tecnología e innovación.
Esa condición les permitiría adquirir financiamiento, sobre lo cual Alexander Fernández, jefe de política ambiental de la delegación del Citma, detalló las opciones disponibles para ello, como créditos bancarios con plazos e intereses definidos; proyectos territoriales, nacionales y ramales que aprueban fondos a fondo perdido; y recursos del Fondo Nacional de Medio Ambiente, de Desarrollo Local, de colaboración internacional y de cooperación.
El intercambio evidenció que Guantánamo cuenta ya con un tejido de actores —estatales y privados— que aplican la economía circular en la práctica diaria, y que el acompañamiento institucional resulta decisivo para escalar esas experiencias, articularlas entre sí y convertirlas en un aporte tangible al desarrollo sostenible de la provincia y del país.