En la intercepción de las calles Pedro Agustín Pérez y Narciso López, una cornisa desprendida en la vivienda macada con el número 872, representa un peligro potencial para las personas que transitan por esta arteria del casco histórico de la ciudad de Guantánamo.
La situación se torna más peligrosa ya que el citado elemento arquitectónico se encuentra insertado entre cables de la red eléctrica y telefónica.