La huella imborrable del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz en el deporte cubano volvió a hacerse sentir en el espacio radiotelevisivo de la Mesa Redonda, que dedicó su emisión al intercambio Háblame de Fidel: Deportistas.
En un encuentro cargado de emociones y gratitud, varias de las más excelsas figuras del ámbito atlético de la Isla rememoraron vivencias junto al líder histórico de la Revolución Cubana, en saludo, además, al aniversario 65 de la creación del Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (Inder).
La cita contó con la presencia de la bicampeona mundial y doble medallista olímpica Ana Fidelia Quirós; la tres veces medallista olímpica de voleibol Yumilka Ruiz; el capitán del equipo de baloncesto que hizo historia con el bronce en Múnich 1972, Ruperto Herrera; el ocho veces campeón mundial de beisbol, Rodolfo Puentes, y el campeón olímpico de boxeo, en Moscú 1980, Armando Martínez.
La premisa del debate fue clara y compartida por todos los panelistas: no se puede analizar la grandeza del deporte cubano sin detenerse en Fidel, su principal artífice.
Como coincidieron en señalar, el Comandante en Jefe fue el arquitecto, el reparador, el motivador y el sostén emocional del movimiento deportivo durante décadas.
A través de varias anécdotas, los presentes recordaron al gran ser humano detrás del invicto líder. Uno de los momentos más cálidos llegó con el testimonio de Ruperto Herrera.
Con la serenidad que le otorgan los años y una carrera brillante, rememoró aquellos Juegos Panamericanos de 1991 celebrados en La Habana.
Al recordar la cercanía de Fidel con el baloncesto, el actual secretario general del Comité Olímpico Cubano expresó: vivo orgulloso y agradecido por esos momentos memorables que pude compartir con el Comandante.
Yumilka Ruiz evocó entre otras grandezas la fundación de la Escuela Nacional de Voleibol, una idea concebida por Fidel que se mantiene vigente hasta hoy como semillero de talentos.
Fidel es inspiración, ejemplo y guía. Nunca olvidaré cómo recibía a los atletas luego de los eventos internacionales, mostrando un profundo conocimiento de cada jugada, de cada detalle del desempeño del equipo. Siempre estaré muy agradecida, sentenció la antillana.
La historia de superación de Ana Fidelia Quirós estuvo inevitablemente ligada a la voluntad humana y el apoyo que Fidel encarnó.
El grave accidente doméstico que puso en riesgo su vida y su carrera, volvió a ser tema de conversación por la importancia que le confiere la otrora corredora, a la presencia de Fidel en su recuperación.
En medio de operaciones quirúrgicas y duros tratamientos de recuperación, Quirós obtuvo una medalla de plata en los juegos centrocaribeños de Ponce, pero la sorpresa mayúscula llegó en 1995, cuando se presentó en el Campeonato Mundial de Atletismo, en Gotemburgo, y se llevó el oro.
Esa proeza se repetiría dos años después en Grecia, consolidando su lugar en la historia.
Conocida universalmente como La Tormenta del Caribe, Ana Fidelia se refirió al líder cubano como padre, médico, entrenador y amigo, a quien habrá que agradecerle eternamente lo que hizo por el deporte cubano, afirmó.
Rodolfo Puente, el inmortal número 4 del beisbol cubano, y el boxeador Armando Martínez, subtitular mundial en Múnich 1982, también compartieron anécdotas que reflejan la pasión del estadista por el deporte y su capacidad para conectar con los atletas en lo personal.
La mesa honró el centenario del natalicio del Comandante en Jefe y celebró las seis décadas y media del Inder, a cumplirse el próximo 23 de febrero.
Los panelistas coincidieron en que el deporte, declarado por Fidel como un derecho del pueblo, es uno de los pilares de la justicia social en Cuba. La jornada fue un reflejo de lo que el Atleta Mayor sembró en generaciones de cubanos.
Tomado de JIT




