Con Raúl y VilmaVilma y Raúl en la que fuera Comandancia de El Aguacate, en el II Frente Oriental Frank País.

Para los guantanameros, hombres y mujeres, el recuerdo de Vilma cobra por siempre especial significación, máxime en tiempos de evocación del nacimiento de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), organización que fundó un 23 de agosto de 1960 junto al Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz y que recientemente cumplió 64 años de creada. Su presencia no abandona esta tierra por la que en muchas ocasiones afirmó sentir “un cariño especial”.

Fue en diciembre de 1955 cuando visita por vez primera Guantánamo. Acompañaba entonces a su jefe y amigo Frank País García para realizar una reunión nacional del Movimiento 26 de Julio. Bajo el seudónimo clandestino de Deborah, su nombre de guerra, en la misma jornada viaja al poblado de Caimanera, para organizar las acciones del movimiento revolucionario en la zona. Luego se sucederían las visitas y los contactos con los revolucionarios de esta región.

Tras la muerte de Frank, el 30 de julio de 1957, Vilma en su condición de coordinadora del Movimiento 26 de Julio en Oriente, indica a Demetrio Montseny Villa, acciones de sabotajes y una huelga general que sacude a la ciudad y poblados aledaños.

Perseguida por los esbirros de la tiranía, en junio de 1958 se incorpora a las tropas del II Frente Oriental Frank País García, al mando del entonces Comandante Raúl Castro Ruz.

Las lomas del Alto Oriente y sus habitantes serían testigos del accionar de la legendaria luchadora y podría afirmarse que las estrelladas noches en las serranías guantanameras de El Aguacate, Monte Ruz y La Escondida sirvieron de espacio propicio para que surgiera el amor que la unió para siempre con Raúl.

Es en el batey del antiguo central Ermita, hoy Consejo Popular Costa Rica, donde juntos Raúl y Vilma reciben el luminoso enero de 1959 y conoce la fuga del tirano Fulgencio Batista, estrechándolos la noticia en un sentido abrazo.

Durante casi cuatro décadas y media de Revolución triunfante son numerosas las visitas de Vilma a Guantánamo en su condición de Presidenta de la Federación de Mujeres Cubanas.

Aquí, compartió con miles de federadas, fue artífice, junto al General de Ejército Raúl Castro, del programa del Plan Turquino, y estuvo presente en la inauguración del Centro Científico de la Montaña (CDM) en el municipio de El Salvador, así como de instituciones socioeconómicas en nuevas comunidades serranas.

De gran significación fue la constitución de Las Tania, brigada milenaria de recolectoras de café, así como la especial atención personal que brindó a las jóvenes soldados de la Brigada de la Frontera, Orden Antonio Maceo.

La historia de los últimos 65 años en Guantánamo no podría escribirse sin mencionar la imperecedera huella dejada por la Presidenta de la Federación de Mujeres Cubanas; el recuerdo de Vilma Espín Guillois, perdurará por siempre entre los habitantes de la provincia más oriental de Cuba.

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

feed-image RSS