Varias cosechas perdió Óver por la sequía. Ahora, ante la escasez de combustible, acude a los bueyes para preparar la tierra y aprovechar el agua disponible en abundancia.Óver Pelegrín Leiva, usufructuario atendido por la Empresa Agroindustrial de Granos en el municipio de Niceto Pérez, perdió la siembra de siete hectáreas de cultivos varios en junio del pasado año, pero no la esperanza de que más temprano que tarde haría florecer su finca, ubicada en el sitio conocido por Segura, al oeste del antiguo preuniversitario en el campo Mario Muñoz Monroy.
La sequía sufrida por el territorio fue tan severa que redujo a niveles mínimos el agua disponible en la presa La Yaya (fuente de abasto de Niceto Pérez, del municipio de Caimanera y de la zona Sur de Guantánamo) y obligó a parar el riego agrícola, causa de la pérdida del maíz, la calabaza, el boniato y el girasol sembrados por Óver.
“Entonces sucedió lo que todos deseábamos: La Yaya se desbordó por las lluvias de fines de septiembre, principios de octubre y el huracán Melissa. Además se llenaron los embalses, y los ríos y arroyos recuperaron su cauce. Gracias a eso ahora tenemos agua para regar por unos cinco años”, expresó con satisfacción el productor, interpelado en pleno campo.
Si bien lamentó la escasez de petróleo para preparar su tierra, Pelegrín Leiva no se queda de brazos cruzados esperando por esa solución. Por lo pronto rotura con los bueyes de uno de sus hermanos y ya siembra su primera parcela de boniato.
Óver, sin embargo, constituye apenas un ejemplo de las decenas de productores nicetenses que por falta de agua para riego perdieron sus cosechas de viandas, hortalizas y granos o vieron desaparecer plantaciones establecidas de plátano, cultivo con alta presencia en la empresa.
Entre ellos se encuentra Lisnier Hernández Parra, también usufructuario en Segura. Este joven campesino prefirió no hablar de las afectaciones causadas por la sequía y centrarse en el presente y el futuro inmediato, prometedores si se tiene en cuenta su decisión de hacer producir la tierra (la cual trabaja junto a su padre Cecilio Hernández Prada), favorecida ahora con la adquisición de un equipo enrollador para regar su finca, de unas 14 hectáreas (ha).
“En estos momentos poseo siembras de tomate y boniato, que debo cosechar entre fines de febrero y marzo. Con inmediatez debo sembrar no menos de tres ha de soya, para lo cual dispongo de la semilla, ahora en fase de prueba de germinación.
“Para inicios de febrero tengo planificado iniciar la siembra de ocho ha de maíz. Voy con todo con el maíz pues ya el agua está segura”, afirmó con desenfado Lisnier.
Encomió este productor las bondades del sistema de riego por enrollador, por su eficiencia, el área que cubre y por realizar todas sus operaciones empleando la presión del agua como única fuente de energía, por lo que no consume electricidad ni combustible.
Recuento
Desde inicios de febrero del 2025 a los productores de Niceto Pérez se les limitó el agua para riego en un 50 por ciento, lo que condujo a que las áreas agrícolas recibiesen prácticamente un regadío de supervivencia, rememora Osmani Frómeta Matos, director técnico productivo de la Empresa Agroindustrial de Granos.
En junio, al agravarse la sequía y la disponibilidad de agua en La Yaya -amplíó-, se suspendió el riego en su totalidad, acentuándose el efecto en los cultivos agrícolas, lo que conllevó a que en 2025 no se pudiesen alcanzar los planes propuestos en las diferentes producciones, a pesar del esfuerzo realizado por los campesinos, cooperativistas e integrantes de los colectivos agrícolas.
“Ante los estragos de la sequía y Melissa la estrategia de siembra la centramos en los cultivos de ciclo corto como maíz, boniato, calabaza, quimbombó y frijol, sin desatender el plátano, renglón que se restablece satisfactoriamente y que debe entregar sus primeras producciones a partir de abril. El objetivo con esta vianda -sostuvo Osmani- es llegar a 300 ha este año, lo que nos ayudará a alcanzar niveles económico-productivos vitales para la empresa, en su urgencia de reducir las pérdidas.
Preparación de tierra para ser sembrada de frijol en la zona de Segura. Eliener Borges Frómeta opera el potente tractor KT-130, capaz de roturar entre 10 y 12 ha en un día, según sus palabras.“Ahora preparamos alrededor de 30 ha en la zona llamada Segura para sembrarlas de frijol, con la garantía de disponer de los primeros 9 enrolladores para irrigar 109 ha en ese sitio”, comunicó el directivo y añadió que otro reto de la empresa es mantener siembras significativas de yuca y boniato, de manera que les permita alcanzar cosechas continuas y cumplir los compromisos de entrega al municipio y la cabecera provincial.
Para hacer honor al nombre de la empresa: Agroindustrial de Granos, prevén alcanzar en primavera entre 60 y 80 ha de maíz y no menos de 100 de frijol en la próxima campaña de frío. Todas con garantía de riego.
Continuar en primavera el ritmo ascendente
Osvanis Ramírez Romero, delegado de la Agricultura en Niceto Pérez, tercia en el diálogo para explicar que tras un inicio incierto de las plantaciones de frío, por la sequía y la escasez de petróleo, el municipio se recupera y hasta el 10 de enero exhibía un 78 por ciento de cumplimiento de las siembras pactadas para la campaña.
De acuerdo con los análisis realizados en el municipio se debe concluir frío con no menos del 98 por ciento de cumplimiento de la campaña, resultado que si bien no complace sí estimula a continuar el ritmo ascendente en primavera, etapa en la que se contará con agua para riego todo el tiempo.
Lisnier y Cecilio Hernández encomian el sistema de riego mediante un enrollador.La agricultura en el municipio ejecuta dos inversiones principales: una primera que debe concluir en mayo es el sistema de riego de la empresa agroindustrial, el cual dispone del sistema de enrolladores, en fase final de ejecución. Cuando esté concluido el mismo posibilitará explotar alrededor de 150 ha con riego garantizado y un ahorro de agua sustantivo.
La otra es la terminación del Centro de Reproducción de Entomófagos y Entomopatógenos, instalación de gran valor para la lucha biológica, radicada en la sede de la empresa. Esa importante obra ya cuenta con su equipamiento y debe concluirse en mayo, según el delegado de la Agricultura.
Ramírez Romero explicó que la estructura productiva de la agricultura en Niceto Pérez la conforman tres empresas: la Agroindustrial de Granos, la Pecuaria Iván Rodríguez y la filial de montaña Casimba, esta última dedicada principalmente al cultivo del café.
Las tres entidades, afectadas por la sequía y el huracán Melissa, cobran un nuevo aliento, enfocado en recuperarse y crecer en sus encargos productivos. Ahora disponen de agua para ello. El reto es aprovecharla bien.




