La elección de siete guantanameros en el nuevo Consejo Nacional de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) destacó en el Congreso de la organización, en el que también se ratificó el papel del movimiento sindical en la producción de alimentos, la disciplina social y el enfrentamiento al delito y la corrupción.
Juana Eglis Fernández Louit, secretaria general de la CTC en Guantánamo, calificó el evento como histórico y trascendental, en un contexto económico complejo para la nación, pero con alta responsabilidad del movimiento obrero en el acompañamiento a las transformaciones en curso.
Explicó que, por primera vez, el Congreso de la CTC combinó sesiones virtuales con participación presencial de los miembros del nuevo Consejo Nacional, lo que permitió la intervención simultánea de delegados desde las provincias.
En el caso de Guantánamo, 35 representantes participaron mediante videoconferencia desde el Comité provincial del Partido, mientras una delegación de siete compañeros asistió a La Habana.
Entre los principales temas abordados, apuntó, destacaron la aprobación del informe central, el análisis económico-financiero de la organización, la elección del nuevo Consejo Nacional de la CTC y el debate sobre la implementación del programa económico y social hacia 2026. También se debatió el papel de los trabajadores en la defensa de la nación, la preparación para la defensa, la gestión de gobierno y el fortalecimiento del trabajo comunitario.
Fernández Louit enfatizó la importancia de las 176 medidas económicas, que requieren mayor capacitación de los cuadros sindicales y una mayor participación de los trabajadores en su implementación y control.
El escenario fundamental, dijo, sigue siendo la asamblea de afiliados, donde deben discutirse y atenderse las preocupaciones de la base.
Durante el Congreso participaron las principales autoridades del país encabezadas por Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República; el Salvador Valdés Mesa, vicepresidente cubano, y Manuel Marrero Cruz, primer ministro quienes intercambiaron con los delegados sobre el papel del sindicato en las transformaciones económicas y sociales




