nerlis gamboaFoto: Lorenzo Crespo Silveira

Si preguntan por Nerlis Gamboa Martínez a los vecinos de los edificios de tres plantas y otras casas en 15 Norte entre San Lino y Santa Rita, es probable que el cansancio de ir de puerta en puerta los venza antes de tocar la última.En cambio, si buscan al Héroe del Trabajo (1985), simplemente “el héroe”, sin equívocos le señalan la que deben tocar.

Bien ganado el seudónimo, muchos de los que así lo conocen no advierten que ese habitado reparto Caribe y la sede de emblemáticas instituciones de la Salud, la Educación y la Cultura, tiene vertido el ímpetu de este albañil que a sus 68 años es uno de los hijos ilustres de esta tierra entre ríos.

Sencilla la morada, Nerlis se presenta al visitante tal y como es, sin recelos, sin miedos, con la seguridad de quien abre la puerta a un amigo de toda la vida y con quien una vez dentro, las apariencias y las formalidades no median el diálogo.

Económico de palabras, en sus certeras oraciones se reconoce un hombre normal, común y corriente. Empero, el palmarés de reconocimientos que guarda en la improvisada vitrina delatan estar en presencia de alguien que por su dedicación al trabajo está por encima de la media sindical.

Y sí, lo está. Veinticuatro años consecutivos como Vanguardia Nacional avalan su destacada trayectoria en el gremio de la construcción, donde laboró hasta hace ocho años atrás cuando los problemas con el corazón lo obligaron a adelantar la fecha de jubilación.

Original de Río Seco, en Manuel Tames, confiesa que aprendió de manera autodidacta el arte de mezclar y moldear el cemento, material constructivo que, gracias a la entrega de sus manos, alcanzó la solidez exquisita para hacer perpetuar obras en el imponente Hospital Hermanos Ameijeiras, inaugurado el 3 de diciembre de 1982,y en el Joaquín Albarrán, ambos enclavados en la capital cubana.

Asimismo en Jamaica, el país caribeño, perduran inmuebles que también llevan su sello de calidad y profesionalismo, atesorando de allí, además de las horas de trabajo, las experiencias que compartió con su gente, gracias a la solidaridad e internacionalismo de la Revolución que ama y defiende a voz, manifiesta este militante comunista.

Pero es El Guaso, sin duda, la urbe que más alberga su huella engrosada por una lista que comprende el Instituto Preuniversitario Vocacional de Ciencias Exactas José Maceo, la otrora Escuela Formadora de Maestros, hoy Universidad de Guantánamo, el Hospital General Docente Dr. Agostinho Neto y el citado reparto Caribe.

Sin medir el alcance de lo hecho, como si fuera poco, considera que por todo ello mereció La Fama en 1995, estatuilla que lo colocó en su tierra, en la cima del trabajo honrado y decoroso.

Hoy con tres hijos y similar número de nietos, este acuario (6 de febrero de 1947) encarna el arquetipo del hombre que sabe que cumplió bien con el deber. Profesionalmente reconoce que no le quedó nada por hacer y se declara, como pocos, conforme con lo vivido.

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La Receta de Hoy

Tarta de piña sin horno

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Esta tarta de piña sin horno es un clásico de los postres sencillos y cómodos porque no hay que ser experto para hacerla. La podemos preparar en formato redondo o en formato rectangular, que también queda muy bonita. Es tan deliciosa como efectiva, con un sentido sabor a piña si usamos la gelatina de este sabor. Una estupenda forma de iniciarse en la repostería y uno de esos postres que gusta a todo el mundo.

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