curar hemorroides ajoAntiséptico, antinflamatorio, diurético, antibiótico, fungicida y digestivo, son algunas de las atribuciones que desde tiempos inmemoriales se le conceden al allium sativum, una planta popularmente conocida que muchas veces es relegada al uso culinario, pues ciertamente hay alimentos que sin ajo no tienen sazón.

Pero más allá del exquisito sabor de esa especia, su empleo pudiera tener efectos contra, al menos, cinco de las 10 principales causas de muerte registradas en el Anuario Estadístico de Salud de Cuba en su edición de 2017.

El ajo parece influir de manera positiva en las enfermedades cardíacas, el cáncer, afecciones cerebrovasculares, la diabetes mellitus, así como también los padecimientos crónicos del hígado, recogidos entre los males que mayor número de decesos ocasionan en nuestro país.

Otros estudios señalan los potenciales efectos inhibitorios en los factores de riesgo cardiovascular.

La planta en cuestión reduce también la hiperlipidemia (exceso de grasas en la sangre), la hipertensión y previene la formación de trombos, por lo que se aconseja el empleo del ajo crudo para controlar el colesterol y explican que poco menos de un diente y medio de ajo al día proveería la cantidad terapéutica suficiente.

También se apuesta por el uso de la especia, pero en el tratamiento contra el cáncer, de ahí la existencia de una relación entre el aumento del consumo de ajo y la reducción del riesgo en ciertos tipos de cáncer, como los de estómago, colon, esófago, páncreas y mama.

Quienes han sufrido un infarto cerebral también podrían beneficiarse de esa especia milagrosa, pues su principal efecto benéfico se ha asociado con sus propiedades antioxidantes y podría representar una alternativa para retrasar la aparición de las secuelas que se observan en la enfermedad cerebrovascular. Muchos otros males, se ha comprobado, resultan susceptibles a la reina casi absoluta de las especias utilizadas en el planeta.

Por supuesto, ello no significa que dos o tres dientes de ajo van a hacer milagros en un día, pero dadas sus comprobadas propiedades no estaría de más tenerlo en cuenta en los gastos mensuales destinados a la cocina. Ya lo decía Hipócrates: “Que tus medicamentos sean tus alimentos, que tus alimentos sean tus medicamentos”.

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar