san joaquin miguelMiguel durante su más reciente representación del santo patrón de los populares festejos guantanameros, en el Carnaval Infantil 2015. Foto: Leonel Escalona Furones

Cuando le propusieron hacerlo santo, Miguel Pérez López aceptó porque era un asunto del barrio. “Fueron los amigos de la Loma del Chivo, donde vivo, y me gustó”.

Vecinos suyos hacen desde hace mucho tiempo máscaras a pie del Carnaval guantanamero, en particular los llamados muñecones. “Pocholo, el jefe de la tropa, me dijo -Mira, para que hagas el San Joaquín-, y así empecé hace 11 años”.

Sabe -“hasta donde puedo”- que San Joaquín es el santo patrón del Carnaval, según la tradición de celebrarlo el 16 de agosto, que arraigó en esa manifestación de cultura popular tradicional en esta ciudad entre ríos. Él lo representa en los desfiles de figuras, estructuras folclóricas, paseos y comparsas y demás atracciones, que recorren cada año las calles de la urbe.

“Sí, parece que San Joaquín era un cura que le gustaba la música, la fiesta, el carnaval… Y a mí me gusta también salir a la calle, la música y el baile, comer, aunque jamás tomo ningún tipo de bebida alcohólica, ni fumo…”, declara con sobrio candor y sencillez este hombre de 53 años, nacido en Yateras un 28 de agosto, quien labora desde hace cuatro años como orientador agropecuario en el Instituto Politécnico Agropecuario Manuel Simón Tames Guerra, y antes lo hizo en construcciones.

Le divierte aparecer ante el pueblo, en particular ante los niños en el Carnaval infantil, asumiendo su disfraz. “Me lo ayudaron a componer y a representarlo muchos viejos, el difunto Juan Wínter, el mismo Pocholo, Luis Noel, mi cuñado, los diseñadores en el atelier donde hacen el vestuario, y muchos más. Me siento bien cuando salgo, confiado…”

Como muchos guantanameros amorosos de la antigua tradición fiestera local, remitida imprecisamente a inicios de la segunda mitad del siglo XIX, él también aprecia que debe seguirse celebrando el 16 de agosto, como lo hicieron los abuelos, (“… en el periodo republicano, el gobierno local decide ubicarlos el 16 de agosto Día de San Joaquín y nombrar a este “santo patronal del carnaval guantanamero”, informa el investigador Ramón Gómez Blanco en revista dedicada al Carnaval publicada este año).

Dicho sea de paso, no compromete la tradición popular guantanamera del carnaval, cuyo mérito es precisamente trillar su propio camino, que tras la reforma del calendario litúrgico católico (calendario romano general) en 1969 la celebración del santo pasó al 26 de julio.

“Me llama la gente conocida y otros que no conozco y me dicen que el papel me queda bien, mi familia (mi esposa, dos hijos y dos hijastros) está contenta, me ayudan, se ríen; eso me gusta, así como salir en el periódico, que la gente te conozca”, dice, retomando la conversación.

“Cuando empecé, el vestuario era más sencillo, una bata blanca con una capucha, pero este año es de color verde, con un manto o capa morada, y el bastón, como lo hizo el diseñador Alfredo. Solo le falta el redondel detrás de la cabeza”, detalla con sencillez.

Le satisface que este año los organizadores del Carnaval hayan llamado la atención sobre las figuras tradicionales y máscaras a pie, como el propio San Joaquín, La muerte en cueros, el doctor Chiringa, María Juana, los Diablos, los Muñecones, el Caballito, La Banda de los perros y otros.

“Creo que debe inculcárseles a los jóvenes que quieran estas cosas, porque son nuestras, propias, símbolos importantes de nuestra cultura popular, para que eso no se pierda y siga estando presente en los desfiles del carnaval; todos debemos hacer algo para mantener nuestras tradiciones, que los personajes característicos no sean olvidados”, concluye.

Así, con su tipicidad local, San Joaquín es Miguel, porque anda el camino en el que se ha inscrito el Carnaval guantanamero como patrimonio cultural inmaterial del ámbito.

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

feed-image RSS