director grupo jagueyOmar Vega Garzón, actual director de Jagüey, procurará transmitir a los noveles bailarines las enseñanzas adquiridas desde su incorporación al conjunto, en 1991. Foto: Lorenzo Crespo Silveira

Al grupo danzario Jagüey lo acompaña la mítica leyenda del haitianito que decidió morir a los pies de este frondoso árbol, y para sorpresa de todos, amaneció en posición fetal. Dicen que los pobladores, le susurraban al oído al difunto caminante: “Ese es el árbol de la vida que crece… es nuestro árbol”.

Y bajo la savia de este mito que resguarda el don inagotable de la vitalidad, el 5 de octubre de 1975, un grupo de estudiantes y profesores de la entonces Filial pedagógica Manuel Tames, fundaron el conjunto folclórico insigne de los escenarios universitarios de la provincia.

Jagüey, de la Universidad de Guantánamo (UG), acaba de cumplir 40 años moviéndose entre las ciencias y de forma espontánea, vivenciando a través de la danza nuestras raíces afrodecendientes, caribeñas y populares.

Un camino abrupto los llevó fuera de escena por un largo período de tiempo; hoy, el grupo se proyecta en rescatar todos sus espacios y espectáculos, para revitalizar la cultura popular tradicional e intensificar el desarrollo de la brigada artística docente.

Su propuesta es puente cultural de diversas generaciones en la comunidad universitaria guantanamera. Un escenario evidente e inevitable, que las autoridades del centro de Enseñanza Superior de la provincia del Guaso deberán seguir apoyando.

Lo cierto es que en estas cuatro décadas que cumplió el elenco, su principal punto de apoyo, el de no claudicar, parece estar en el trabajo permanente y dedicado, en la pasión continua de sus artistas, y mayoritariamente en la sensibilidad hacia el público, la persona y el alma humana.

Muchos son los lauros obtenidos por la agrupación durante este recorrido. Destacan el Premio del Mérito y la Distinción por la Cultura Nacional en 1985 y 2000, el Premio de Honor en el Festival Internacional de los Pirineos (1991) y el Especial en el Encuentro de Raíces Tradicionales, en 1995, ambos en Francia. Igualmente consiguieron en 1999, premios en el evento Provincial y Nacional de Cultura Comunitaria.

Su actual director, Omar Vega Garzón, especialista en Educación Artística en la UG, intercambió con este equipo reporteril, acerca de las perspectivas del renovado conjunto.

“El mayor reto no es hacer de nuevo la historia del conjunto, sino, ser el transmisor de las enseñanzas que me fueron legadas por los precursores de esta escuela de danza aficionada. Ser ejemplo significa dedicar muchas horas al ensayo de las coreografías, y estudiar las raíces verdaderas del conjunto. Trataré de preservar y difundir el patrimonio de su memoria histórica”, afirmó Vega Garzón.

Al presente, el conjunto folclórico cuenta entre sus 46 miembros a estudiantes, profesores y trabajadores de servicio de la Universidad, y con posibilidades de seguir ampliando la matrícula, gracias a la integración de todas las facultades en la casa de altos estudios.

El trabajo sostenido con la familia y la comunidad es de los desafíos que también impulsa la novel generación de bailarines, pues al decir de su director: “la comunidad guantanamera no puede estar ajena al proceso transformador y cultural”.

Precisamente en la tercera semana de noviembre visitarán al municipio de Baracoa, como parte de un espacio fijo de impacto comunitario que pretenden mantener en la Primada.

Jagüey, tiene en la mira, la vigésimo tercera edición del Festival Nacional de Artistas Aficionados de la Federación Estudiantil Universitaria, con sede en la Habana, el próximo año, evento que reunirá lo mejor del arte universitario, y donde el Alto Oriente, espera mantener la Categoría A del prestigioso conjunto.

Inevitablemente este elenco continuará cumpliendo años, es necesario que lo haga, pero lo importante siempre serán los reconocimientos del espíritu, esos lazos que crearon y comparten con su comunidad.

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