obra de alicia leal

La exposición Construyendo Puentes: la Política del Amor, Identidad y Raza que se muestra hoy en el estado norteamericano de Maryland reúne a reconocidos pintores de Cuba y Estados Unidos.

La exhibición inaugurada el pasado sábado en la Galería Myrtis de la ciudad de Baltimore explora la noción del amor como poder y juego que tienen estos aristas cuya la pasión común es el arte. Asimismo ofrece un diálogo conceptual y formal sobre la identidad, y examina la raza como un mecanismo para unificar o dividir una nación y su pueblo.

Ana Joa, curadora colateral de la propuesta, explicó a Prensa Latina que permanecerá abierta al público hasta el 1 de julio próximo y constituye un intercambio de experiencias en el cual participan cuatro representantes de cada país.

Entre los cubanos aparecen obras de Julia Valdés, Zaida del Río, Alicia Leal y Eduardo Roca (Choco); mientras por los estadounidenses hay piezas de Morel Doucet, Michael Gross, Jamea Richmond-Edwards y Delita Martin.

Este proyecto nos enorgullece, es una forma de complementarnos, ayudarnos y unirnos, artistas de uno y otro lado tenemos muchas cosas en común que podemos desarrollar, manifestó Choco en diálogo con esta agencia.

De acuerdo con el creador, quien destacó la gran acogida que ha tenido la exposición en Baltimore, resulta una experiencia muy positiva que tendrá su continuación en La Habana, ciudad a la que también viajarán los pintores norteamericanos.

Precisó que las cuatro obras suyas presentes en la propuesta (De Perfil III, El Cazador, Empujando el muro y El abrazo) son colografías, una técnica contemporánea de grabado consistente en la incorporación de elementos texturados que se adhieren a la matriz antes de entintar.

Las demás piezas de los artistas cubanos incluyen Rosalía y La rama natural, de Del Río; Perlas para un collar y Mi bandera, de Leal; y tres pinturas abstractas de Valdés.

Entre las creaciones de los norteamericanos es posible apreciar Acionna, de Doucet; The Cost of Making Her Run, de Richmond-Edwards; Colors, de Gross; y Moonflower y Night Travelers, de Martin.

Myrtis Bedolla, la directora fundadora de la galería que acoge la exhibición, recordó que la iniciativa surgió a partir del restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre los dos países.

Explicó que en la muestra está presente el amor, porque es un sentimiento compartido por ambas naciones y pueblos, la raza, que refleja la diversidad, y la política, que en un momento separó y ahora tiene la posibilidad de unir.

Según la también curadora, se trata de una mezcla de cultura y tradición que ve las similitudes y diferencias entre los creadores.

 Fuente: Cubadebate

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