silvia chivas

La guantanamera Silvia Chivás Baró se ganó con sus propias piernas y esfuerzo un lugar en las páginas de gloria del deporte guantanamero. Conocida como “La gacela del Guaso” es considerada la mejor velocista cubana de todos los tiempos.

Nació el 10 de septiembre de 1954 en Guantánamo y llegó al atletismo por embullo de sus compañeros durante los estudios secundarios. En 1970 logró dos coronas en los Juegos Escolares Nacionales en las distancias de 100 y 200 metros, actuación con la que pudo ingresar en la entonces Escuela de Iniciación Deportiva, de Santiago de Cuba.

Un año después, por sus rápidos progresos se ganó un puesto en la preselección nacional y, de inmediato, iniciaron los buenos resultados, entre ellos un tercer lugar en 100 metros planos y un segundo en el relevo corto en los Juegos Panamericanos de Cali, Colombia 1971.

Participó en los Juegos Olímpicos de Munich, Alemania 1972, donde logró dos medallas de bronce, una en los 100 metros planos con 11,24 segundos, y otra en el relevo 4x100 junto a Marlene Elejalde, Carmen Laura Valdés y Fulgencia Romay (43,36).

Otros resultados relevantes fueron sus títulos en los 100 y 200 metros planos y en la posta corta en el Campeonato Centroamericano y del Caribe, de Maracaibo, Venezuela 1973, la similar tríada de resultados que repitió en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Medellín, Colombia 1978, y el bronce junto al relevo 4x100 en los Juegos Panamericanos de San Juan, Puerto Rico 1979.

Tras pasar por un período de varias lesiones en el propio 1979 decide retirarse del deporte activo y se dedicó a trabajar como entrenadora, labor que realiza en la actualidad. En premio por su trayectoria como atleta, en noviembre del 2003 fue exaltada al Salón de la Fama de la Confederación Centroamericana y del Caribe de Atletismo.

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Guantánamo en el Lente

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Las mujeres cubanas constituyen fuente de inspiración y pilar importante en todas las ramas de la sociedad, independientemente del lugar donde realizan sus siempre valiosas tareas, con demostrada sabiduría, responsabilidad, ternura y el amor que imprimen a cuantas acciones emprenden.

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