1“La UEB cuatriplica la producción de frijol de hace cinco años atrás y la pretensión es alcanzar 120 toneladas al año”, subrayó Guillermo Torres Cornel, director de la entidad.Las semillas ocupan un papel preponderante entre los diversos factores que contribuyen a incrementar los rendimientos agrícolas y a la producción de alimentos más nutritivos y sanos, concuerdan en afirmar especialistas en el mundo.

Muchos expertos en disciplinas asociadas a la alimentación humana y animal sostienen, incluso, que la calidad de las simientes puede determinar hasta en un 50 por ciento la productividad de las plantaciones.

Su precio es cada vez más elevado en el mercado internacional, dominado por monopolios impositores a los países subdesarrollados de condiciones de comercialización y variedades genéticamente manipuladas, que los priva de contar con materiales originarios, en detrimento de su soberanía alimentaria.

Anualmente Cuba debe importar grandes cantidades de semillas, fundamentalmente de Italia, Holanda, Bélgica y Canadá, por cifras millonarias en divisas.

Por esa razón, el país promueve e impulsa su producción local, empeño en el que sobresale el colectivo de la Unidad Empresarial de Base (UEB) de Guantánamo, que además se esfuerza para cubrir progresivamente la demanda de los clientes campesinos y estatales.

A paso doble

“Cuando inició el Programa de producción de frijol para sustituir importaciones en el año 2011, los volúmenes de semilla neta logrados en la provincia apenas rebasaban las 20 toneladas (t)”, subrayó Guillermo Torres Cornel, director de la entidad, ubicada al noreste de la ciudad.

“Entonces -recordó- para cumplir los planes de siembra había que buscarlas en otras provincias, incluida la lejana Pinar del Río, con el consiguiente gasto de combustibles y motorrecursos.

Seis años después, la UEB cuatriplica esa cifra y la pretensión es alcanzar 120 t anuales de frijol. “Para ello recibimos material categorizado de diferentes institutos y provincias del país, que luego multiplicamos”, explicó.

“Este año, por ejemplo, priorizamos seis variedades seleccionadas por los productores entre las 17 enviadas por el Instituto Nacional de Granos, atendiendo a su mejor comportamiento en el campo y en la provincia.

“También obtuvimos 60 t de maíz, de la variedad P 7958, cuyo rendimiento sobrepasó las 4 t por hectárea, así como garbanzo y sorgo.

“De las hortalizas las más significativas fueron de tomate, fundamentalmente para el Valle de Caujerí, además de pepino, melón, habichuela, quimbombó y ají pimiento”, apuntó.

De acuerdo con el directivo, el 80 por ciento de lo que comercializa la UEB es producido en el territorio y cada vez son menos las semillas importadas y recibidas de otros territorios y del extranjero.

2“Nunca me había sentido mejor, por el salario y las demás atenciones”, comentó Nelson Navarro Martínez, operario de la máquina clasificadora.Invertir para crecer

Para crecer y elevar aún más la calidad de las ofertas, el próximo año debe iniciar el montaje de una planta de beneficio húmedo, con mini industria incluida, que permitirá extraer las simientes y procesar la parte comestible del producto para comercializarla.

Eso aseguró el director de la UEB, quien adelantó que en 2018 comenzará también la construcción de un laboratorio, a través de un proyecto del Ministerio de la Agricultura, mediante el cual se realizarán mejoras al equipamiento tecnológico.

“Igualmente se montó una cámara refrigerada con capacidad para 20 toneladas, mediante un proyecto dirigido a fortalecer la Cadena de valor del frijol, que a la vez permitió disponer de programas de capacitación, estrechar lazos con los clientes”, comentó.

La escasa capacidad refrigerada de almacenamiento en Guantánamo es la mayor preocupación de Torres Cornel, pues deben llevar a Santiago de Cuba el 90 por ciento de las producciones y conservar aquí solo el 10 por ciento para atender las urgencias.

“El traslado al por mayor de esa mercancía entre ambas provincias genera gastos considerables de combustible y transporte que pudieran emplearse en otros usos”, señaló.

3Urbano Rodríguez Domínguez, operario agrícola en la casa de viveros, ofrece atención esmerada a las 13 mil 900 posturas de naranja Valencia para renovar 20,5 hectáreas en el municipio de Yateras. La calidad, determinante

A la llegada de este equipo de reporteros a la Finca provincial de Semillas el laboreo es intenso, el retraso provocado a la preparación de tierra por las lluvias recientes, obliga a acelerar el ritmo para recuperar el tiempo perdido en esa tarea, determinante en el éxito de la campaña de siembra de frío.

“Antes del 15 de noviembre tenemos que sembrar 20 hectáreas de frijol, dos de tomate y una de calabaza. Una tarea difícil, pero no imposible, pues contamos con equipos suficientes: sembradora que planta cuatro surcos a la vez, tiller para escarpar el suelo, tractor y una grada, estos últimos con dificultades”, subrayó Rogelio Rodríguez López, jefe de esa área.

Explicó que en lo que va de año realizaron buena cosecha de frijol (15,2 t) y de maíz (15,8 t), con buenos rendimientos y calidad. También acopiaron melón, pepino, acelga, ajonjolí, pimiento y habichuela.

“Pasamos más trabajo por falta de sistemas de riego, dificultad que debe resolverse a partir de diciembre, mediante el Proyecto Cadena de valores del frijol”, abundó.

“A pesar de ello, los resultados en los últimos dos años fueron halagüeños, gracias a la consagración de los obreros, la aplicación de un beneficioso sistema de pago y la atención al hombre, aspectos que elevaron el sentido de pertenencia del colectivo”.

Urbano Rodríguez Domínguez, operario agrícola en la casa de viveros, reconoce que la tarea es difícil, pero manifestó satisfacción por el salario devengado en septiembre.

El trabajador ofrece atención esmerada a las 13 mil 900 posturas de naranja Valencia temprana, de abundante jugo, que crecen allí a partir de dos patrones asignados por el Grupo Nacional de Cítrico para renovar 20,5 hectáreas en el municipio de Yateras.

Al decir de Santos Severino Planche Durruty, jefe de Producción y Planta de Beneficio, el objetivo principal de la Finca de Semillas es obtener simientes genéticamente categorizadas para multiplicarlas después con los 124 productores contratados en los 10 municipios de la provincia.

“Ellos logran la mayor parte de las semillas, con adecuada preparación de la tierra, aplicación oportuna de fertilizantes y productos para controlar las plagas y malas yerbas… Para esas actividades la Empresa de Suministros y Transporte Agropecuarios les vende insumos básicos y la UEB les asegura el combustible.

“Luego de su certificación en el campo por el personal facultado, las simientes se trasladan a nuestra planta de beneficio, donde les damos el acabado: medimos la humedad, separamos los granos grandes de los pequeños y partidos, eliminamos las impurezas, lo que garantiza semillas de calidad, con un 85 por ciento de germinación o más”.

De ello da fe Nelson Navarro Martínez, operario de la máquina clasificadora: “Se llama “Vence todo” y ha honrado el nombre porque en tres años de explotación ininterrumpida, procesando cuatro toneladas diarias, nunca se ha roto, porque somos celosos con los mantenimientos después de cada jornada laboral.

“Llevo 20 años desempeñando esta función y además apoyo el trabajo agrícola en la finca, lo que me ha permitido recibir un salario sobre los mil 500”.

Los directivos y trabajadores de la UEB saben que de su desempeño eficiente y aportes con calidad, dependen sus ingresos y las ganancias de la empresa.

Por lo pronto, haber cumplido el plan de venta hasta la fecha, fijado en tres millones 640 mil pesos y crecido un 40 por ciento en comparación con igual período del año anterior, ilustra el progreso económico-productivo de la entidad, decisiva para el desarrollo agrícola de la provincia.

4Rogelio Rodríguez López, jefe de la finca provincial, afirmó que antes del 15 de noviembre deben sembrar 20 hectáreas de frijol, dos de tomate y una de calabaza.

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