
La colaboradora de la misión médica cubana en Brasil, Odalis Ortiz Imbert, ya no regresará a los barrios del gigante suramericano. Quizás tampoco vuelva a ver a los pacientes de ese país a los que prestó su ayuda solidaria.
Tímida al dialogar con Venceremos, pero firme en sus declaraciones, no tiembla su voz para apoyar la decisión del Ministerio de Salud Pública (MINSAP) de no continuar participando en el programa Más Médicos, donde laboraron desde agosto de 2013 unos 20 mil galenos del archipiélago.
“Desde el Primero de Enero de 1959 –reafirma la especialista en Medicina General Integral (MGI)- Cuba nunca ha permitido ofensa contra la integridad moral de sus ciudadanos, mucho menos imposiciones. Si lo hiciéramos ahora dejaríamos de ser cubanos, y la decisión de nuestro país, por herencia histórica, no podía ser otra que la defensa de la dignidad profesional y humana de los colaboradores.
“En realidad, no me sorprendió la actitud del recién electo mandatario brasileño Jair Bolsonaro. Durante el periodo electoral nunca ocultó sus verdaderas intenciones, haciendo declaraciones xenófobas, racistas y de odio a los pobres y a los negros, que avizoraban que agrediría al personal cubano”, añade.
Con 29 años en el sector, y experiencias internacionales anteriores en Belice, Venezuela y Timor Leste, la doctora Odalis lamenta que serán los más vulnerables quienes sufran las consecuencias de la interrupción de la cooperación médica. “Nosotros, con la frente en alto, seguiremos en otros países prestando nuestros servicios sanitarios”, concluyó.


