yesenia sosaFoto: Leonel Escalona Furones

Optimista y risueña –como suele ser- Yecenia Ramírez Sosa me recibe en una de las oficinas de la dependencia provincial de Infotur, su hogar profesional desde que se graduara como Licenciada en Comunicación Social, hace ocho años.

 

Aunque “famosa” en los últimos tiempos por las múltiples becas y premios obtenidos, la novel escritora se desempeña como Especialista en comercialización del producto turístico, en dicha entidad.

 

Quizá la fundación del proyecto Grafomanía es una de sus mejores experiencias desde que decidió tomar en serio la escritura; porque, según rememora, sus primeras publicaciones fueron decenas de libretas entintadas de personajes e historias que habitaban en su cabeza; y que solo escasos amigos y compañeros de clases lograron conocer.

 

¿Entonces nadie sospechaba en casa que te encaminabas al mundo de las letras?

 

“Por aquel entonces lo hacía todo muy en silencio. Todavía hoy las personas se sorprenden y hasta me preguntan: ¿de dónde tú sacas esa fase de artista y poeta?, porque ni siquiera mi familia conocía mis inclinaciones. Incluso actualmente, que mis padres conocen mi obra y las satisfacciones que me provoca este oficio, con quien más socializo lo que escribo son mi hermana y mi hijo.

 

“Empecé escribiendo narrativa y luego me pasé un poco a la poesía, pero es en la literatura infantil donde me siento más realizada. Los niños son mi inspiración y primer público”, explica.

 

Justamente tu pequeño fue la musa para que dieras vida a un estremecedor relato que te posibilitó ser la autora más premiada durante el quinto concurso de promoción de la lectura Caridad Pineda In Memoriam, en su edición del 2016.

 

“Fue un concurso que me proporcionó mucha regocijo. Los primeros meses del pasado año tuve a mi hijo ingresado por más de dos meses en Santiago de Cuba, diagnosticado con el Síndrome de Guillain-Barré. En un momento en el que incluso algunos médicos no me daban muchas esperanzas, hubo un volumen que me acompañó durante toda la recuperación de su salud.

 

“El libro más triste del mundo, de Otilio Carvajal, es un texto en que Luquitas, su personaje principal, se encuentra postrado en un sillón de ruedas, no puede moverse pero nunca pierde la fe de que caminaría nuevamente. Y eso me dio fuerzas para recrear la historia, que fue tremenda, porque lloraba cada vez que debía recapitular cada parte de lo vivido.

 

“Durante las premiaciones, en Santiago de Cuba, recibí el premio al autor novel y otros premios colaterales de las instituciones, fue muy emotivo, la verdad. Incluso el propio Otilio cuando vio la publicación del trabajo en la revista el Caimán Barbudo publicó en su muro de Facebook: Este es el premio más grande que he podido recibir.

 

“Fue una gran alegría en medio de tanta angustia”, reconoce Yecenia.

 

Coleta, corazón de papel, verá la luz en abril venidero como una de las novedades de la editora local El Mar y la Montaña, durante la versión provincial de la Feria del Libro.

 

“Mi primera alegría será verlo en los estantes y que al público guantanamero le guste durante las presentaciones. Es un libro de teatro musical infantil; y por tanto, no descansaré hasta verlo representado en las tablas, porque soy una fiel apasionada de la manifestación teatral. Ver mis personajes moviéndose en el escenario será otro tipo de emoción, y creo que así le llegará a un grupo mayor de niños”, confiesa la inquieta artista.

 

Su talento para el arte de escribir, la hizo acreedora, en el marco de la Feria Internacional del Libro, de la Beca de Creación “Sigifredo Álvarez Conesa”, premio único que se otorga en el país a miembros de talleres literarios. Retazos, la propuesta de poemario infantil de la guantanamera, aborda temáticas fundamentales por las que se atraviesa en esa compleja etapa de la vida.

 

Si te apasiona tanto la literatura infantil ¿Cómo surge un proyecto como Grafomanía?

 

“En abril del 2014 decidimos crear Grafomanía, a raíz de una investigación en la que nos percatamos que la literatura del territorio solo estaba representada en el Diccionario de escritores guantanameros, hasta los nacidos en el año 1984.

 

“Entonces decidimos crear un proyecto que agrupara escritores de 1980 para acá, y así potenciar esas décadas. De esa forma motivamos a algunos jóvenes que estaban aislados. Necesitábamos algo que nos permitiera crear y promocionar la obra de aquellos que tuvieran mayores potencialidades, y mantenernos visibles durante todo el año”, expone Ramírez Sosa.

 

“En Grafomanía creamos la ruta literaria Tras las huellas de Boti y diseñamos igualmente la revista digital Epicentro, que ya cuenta con tres números, y en la que hemos recibido obras de jóvenes de distintas provincias del país.

 

“En el año 2015 nos otorgaron el premio Relevante en el Concurso de Buenas Prácticas y obtuvimos Destacado en el Evento regional del Centro de Intercambio y Referencia Iniciativa Comunitaria (Cieric), en Las Tunas.

 

“La labor ha sido bastante intensa en solo tres años. Aunque no contamos con un presupuesto, las instituciones nos apoyan y afortunadamente así hemos traído escritores reconocidos de otras provincias para que impartan talleres y dicten conferencias. Ese es el principal aporte, y, también, que dos de nuestros miembros vean publicados sus primeros libros, aunque ya hay quien posee publicaciones en revistas y antologías.

 

“Vinimos a fortalecer el movimiento literario joven de la provincia, y ya logramos insertarnos también en la Asociación Hermanos Saíz (AHS)”, apunta.

 

¿Qué más ocupa a Yesenia?

 

“Estoy en proceso de ejecución de la Multimedia “Leer es el comienzo”, fruto de la Beca de creación El Reino de Este Mundo, que me otorgó la AHS, el pasado año.

 

“Pretendemos que dicho producto incluya la obra de más de 35 jóvenes autores cubanos, una biblioteca digital, artículos sobre promoción literaria, y que, de ella, en el futuro, se derive una aplicación para móviles. En ella podrán encontrar literatura infantil, cuentos y poemas”.

 

¿Qué criterios valieron para seleccionar los autores que se incluyen en la Multimedia?

 

“Hicimos una convocatoria a nivel nacional y se recibieron más de 50 obras. Nos dimos a la tarea de seleccionar los mejores textos y por tanto hay jóvenes representados de casi todas las provincias, algunos ya publicados, otros ni siquiera pertenecen a la Asociación. Las escogimos porque queremos darles protagonismo a aquellos escritores jóvenes que no tienen esa posibilidad de promoción”, concluyó.